Durante mi experiencia profesional he tenido la oportunidad de pensar el estado actual de las empresas que he mantenido en contacto durante este tiempo, como han sido su evolución con la tecnología y sobre todo, cuanto ha sido su repercusión en la red hasta la ahora.
Por regla general siempre he aconsejado el uso de las tecnologías para abrir canales de comunicación con los clientes, actuales y futuros, para poder aprovechar mas los recursos que disponemos, optimizando sobre todo el tiempo de respuesta, y animando a adquirir nuevos servicios o productos, pero la realidad que me rodea es algo distinta, ya que si bien es cierto que muchas poseen una web, lo tiene porque está de moda, porque tienen que tener ese “gasto” para aparentar que se está en este mundo, y claro, si es considerado como gasto, hay que reducirlo al mínimo.
Es el enfoque inicial el que falla, cuando una empresa se dedica a llamar a otras para dar servicios de mantenimiento y/o alojamiento de páginas y la gestión de la información que manejan, se hace de forma estanca, no explicando las ventajas ni como usar estas nuevas herramientas para hacer que su negocio crezca o bien aumentando sus beneficios, reduciendo sus gastos y optimizando su rendimiento, ya que al pedir “una web” todos damos por sabido que quien lo pide sabe como sacarle partido.
Pensemos en un momento en una situación por la cual, una empresa ofrece “una web” a una empresa que se dedican a la venta de belenes. se reprepara una interfaz para que ellos mismos puedan subir las fotos, poner comentarios y si alguien puede estar interesado, un pequeño formulario donde poder hacer los pedidos o preguntas sobre sus artículos. Por regla general todo esto se convierte en un trabajo inicial titánico por parte de los empleados de la empresa para alimentar a la web, y luego el olvido, porque por regla general, para una pyme no quieren saber nada de su gestión posterior.
El resultado de todo ello es que pasado un año o mas, cuando se encargó hacer la web, la empresa o un experto en el tema no lo ha vuelto a tocar, teniendo todo un catálogo completamente obsoleto o incluso peor, una sola página que no es mas que un dibujito animado, un número de teléfono y un pequeño plano de como localizarnos.
No pienso que la raiz del problema no está en el diseño de una web, sino una falta de comunicación entre la empresa y sus potenciales clientes, es responsabilidad del asesor explicar el porqué la tecnología usada, y cuales son los benefícios reales de ello, explicar que usar una plataforma web implica un canal más de marketing, se debe dedicar tiempo una tienda online de la misma forma que una tienda tradicional y facilitar al que el cliente final todos los mecanismos para llegar a nosostros.
Muchas empresas tienden a la conclusión que les ha funcionado su negocio durante años, y no tiene que dejarles de funcionar, sin embargo, si el negocio no cambia como lo hace la sociedad, y ello incluye las formas de comprar productos o servicios, estaremos perdiendo poco a poco clientes porque estos si están usando estos mecanismos para realizar sus pedidos.
Es por ello, que considero que el canal web, y toda la infraestructura que ello conlleva, es algo indispensable hoy en día, porque posibilita automatizar muchos procesos, llegar a clientes que inicialmente ni nos conocían, o simplemente, gracias a la facilidad de usarlo, directamente contacta con nosotros.
Pues hasta cierto punto estoy de acuerdo contigo. Precisamente yo soy uno de los asesores de los que hablas.
No puedes ni imaginar el muro con el que me encuentro la mayoría de las veces. Una tras otra intento explicar las puertas que pueden abrirse, las ventajas y en muchos casos los ahorros de costes; las respuestas…
- No… nosotros sólo queremos una cosa muy simple para tener presencia en Internet.
- No… quizás más adelante, vamos a comenzar por algo sencillo (¿sencillo?, si al final lo que quieren es un “anuncio” en Internet y ya está) y ya iremos añadiendo cosas si todo va bien.
- O directamente (y esto me ha pasado en más de una ocasión), No.. no quiero página web, mi negocio va bien y no necesito tener una web (OLE, OLE y OLE la vista empresarial de posible expansión).
El problema está en la mentalidad empresarial o poca visión de los empresarios, afianzados a unos métodos muy reacios a “experimentar” nuevas vías, que que pueden suponer no sólo la apertura de nuevas puertas y oportunidades de negocios, sino un cambio radical en la forma de producir. Supongamos por ejemplo, una empresa que tenga empleados que tengan que dar de alta formularios o apuntes contables o revisar información en aplicaciones, la realización de aplicaciones web les permite desvincular el trabajador del centro de trabajo totalmente con los ahorros considerables de costes para el empresario (costes de luz, alquiler de oficinas, mobiliario, limpieza, etc.) y una mayor flexibilidad y comodidad para el trabajador (sólo con el ahorro de tiempo de ir al trabajo ya gana unas horas al día para su disfrute personal).
No podemos pensar que esto es la panacea y que es aplicable a todos los negocios, y por supuesto, que no tiene ningún inconveniente (como la necesidad de establecer nuevos métodos para el control de la productividad de los trabajadores), pero sin duda es a lo que deberíamos llegar y sin duda alguna que representaría y salto enorme para ahorros de costes y mejoras laborales para los trabajadores.
Lamentablemente, ni siquiera llegamos a hacer webs con todas las funcionalides que se nos ocurren y que le planteamos a nuestros clientes, así que ni te digo para llegar al otro punto lo que nos queda.
Saludos.
Pedro J.
CLAVE WEB